Se nos vino el llanto

Julio C. Palencia Se nos vino el llanto y no supimos que hacer. Se nos llenaron de humedad los ojos, saladas las manos y la boca cayó la oscuridad en nuestros pasos previos. Se nos vino el llanto incontenible la razón nublada hasta la médula tuvimos vergüenza de vernos a los ojos sin el sueño(…)