Julio C. Palencia.

Mudarnos de planeta

Mudarnos de planeta

Julio C. Palencia Lo solitario no nos va, buscamos el pan compartido el amor a tiempo la calidez de una sonrisa. Todo eso se nos da bien… y todo eso queda cada vez más lejos. El amor si llega lo hace a destiempo desde hace mucho nos colgamos un gesto triste o agresivo y no(…)

Ni el sol

Julio C. Palencia Ni el sol es competencia para ti cuando sonríes: eres, ay, mi solsticio de verano (Gustavo Adolfo Bécker, regocijado, sueña que lo escribe).  

El recato de los muebles

El recato de los muebles

Julio C. Palencia Intentó ver más allá del trinchante de la mesa y las sillas. Pero los muebles, recatados, cubrieron la desnudez de ella.  

Viaje al purgatorio

Julio C. Palencia He sufrido hambre y miedo y odio en la travesía hacia este paraíso ajeno huyendo del hambre y del miedo y del odio de este infierno nuestro.

El odio que nos tenemos

Julio C. Palencia Llegaron. Y se adueñaron de todo lo que había. Llegaron para quedarse. Entre su cruz y su espada se tienden millones de cadáveres. Así nacimos nosotros. Su civilización se nos volvió barbarie reinó la rapiña y el abuso que hoy todavía persiste. Debemos sobreponernos al desastre. En nuestro espíritu hay un fuego(…)

El puente roto del espíritu humano: imaginación y creatividad

La imaginación es más importante que el conocimiento ya que el conocimiento está limitado a lo que sabemos y entendemos, mientras que la imaginación abraza el mundo entero e incluye todo lo que falta por comprenderse y conocerse. Albert Einstein Julio C. Palencia Aunque la educación elemental y básica es gratuita, obligatoria y laica por(…)

No te quedes en la orilla

Más allá de la frontera de la piel –digo, hacia adentro– caminas a tientas recorres la ignorada orilla de ti mismo. No te detengas en la letra la víscera, el acento la coma, el gesto busca la arena cárdena del corazón líquido reloj líquido tea que ilumina con su golpe de músculo los minutos y(…)

Inocente verdad

La inocente luz de la verdad te ahoga. De tu herida sólo brotan las palabras que han sobrevivido. Julio C. Palencia

Nuestro perfil

Sin voz sin rostro sin derecho sin humanidad sin esperanza en completa carencia de todo. Ese es el perfil que nos pide el primer mundo. Julio C. Palencia

Nuestras hijas

Desde tus ojos veo todas las hijas que no tuvimos y que esperan por nosotros más allá de toda esperanza más allá de esta vida compartida. Julio C. Palencia