Don Pollo

Julio C. Palencia A Rafael Palencia, mi abuelo. En su juventud, decía, había sido guardabosque en Petén siendo la tierra virgen y distinto de la tristeza que es ahora. Allí, de un árbol que rozaba el cielo cayó un gorila, un homínido grande y peludo, al que mi abuelo no sin mucho esfuerzo hizo huir(…)