Al sur de tu mirada. Julio C. Palencia.

Al sur de tu mirada Julio C. Palencia La vi partir hacia el sur siguiendo la huella que ella misma había dejado -migitas de sueño en el camino- mientras dormía. Siguió hacia el sur sin detenerse. Fue huésped de Frida Kahlo en Coyoacán volvió a ser de maíz en Atitlán conoció el cielo cerca del(…)

La autocensura del poeta da asco: Laurent Bouisset

La autocensura del poeta da asco: Laurent Bouisset

Intercambio de palabras con Laurent Bouisset a propósito de Dévore L’attente Julio C. Palencia Ilustraciones de Anabel Serna Montoya Después de muchos meses de mensajes repetidos, preguntas, saludos, buenos deseos, logramos coincidir él y yo en un lugar de este planeta que cada vez se hace más y más pequeño. Y no es que nosotros(…)

En su condena, general

En su condena, general. Julio C. Palencia A monseñor Juan Gerardi. De qué alegrarse si es una tristeza enorme saber que hay hombres como usted, general. Si le dieran un día por cada crimen cometido quizá 80 años sería un buen número, general. Ningún abuso será deshecho ningún muerto será redimido. Qué decir a los(…)

El amor es eso que a veces nos sucede

Julio C. Palencia El amor es eso que a veces nos sucede. Llamarnos a la cama con un gesto, un te amo sin palabras, caminar juntos largo trecho y en silencio.    

Concierto de Marimba de Jorge Sarmientos

El Destello de Hiroshima de Jorge Sarmientos

El jaguar

Julio C. Palencia Animal grande, el amor. Jaguar único y sin par, se tiende manso ante ti lamiéndose las garras.  

El espejo

Julio C. Palencia Haz que el espejo hoy recite de memoria tus facciones: es probable que mañana no te reconozca y te mienta.

Nuestra clase política

Julio C. Palencia Dobles intenciones, mezquindad, bajeza: me gusta más el Doctor Merengue que nuestra clase política.

Columnas negras. Rodney Decroo.

COLUMNAS NEGRAS Rodney Decroo* Traducción de Julio C. Palencia Podría dormir por semanas en esta cama, las columnas negras de esta habitación me protegen de la luz. Padre indigente, tu fantasma recorre las estaciones de bus en los Apalaches, buscando tu cruz –baladista de mirada fija, banjo desvencijado sobre sus rodillas inquietas. El desertor, tu(…)