Obsidianas y jades de luz

Obsidianas y jades de luz

Obsidianas y jades de luz Julio C. Palencia Era la tarde amenaza de lluvia al salir de su casa. A partir de una mala salud y por recomendación médica, había decidido practicar yoga. Pocas horas a la semana fueron suficientes para afectar positivamente su hipertensión, la cual comenzó a ceder sin grandes protagonismos. Primero se estabilizó(…)

Yo tuve un girasol por hermana y todo un sol en casa

Yo tuve un girasol por hermana y todo un sol en casa

Yo tuve un girasol por hermana y todo un sol en casa Si el campo cada año batalla por empujar su primavera, ¿por qué nosotros no hemos de convertir en triunfo esta derrota? Julio C. Palencia Hay un grupo de mujeres bordadoras que se reúnen todos los domingos en Coyoacán. Es un grupo singular. Tejen(…)

Hombre con cigarro

Hombre con cigarro

Julio C. Palencia Se pasea parsimonioso por la calle la cabeza inclinada como buscando algo hace años perdido con un grueso abrigo que le llega hasta el suelo. Su cabello largo desordenado se organiza en rastas que no esconden la grasa y la suciedad entre sus hebras. La vista siempre hacia abajo el rostro de(…)

Animal furtivo

Animal furtivo

Julio C. Palencia Recógete sopesa tus palabras. No porque tengas buena letra firmes un desfile de palabras huecas. La buena redacción la ortografía y las buenas costumbres no sirven para nada si el costal que eres sólo exuda excremento. Nunca pases por alto el aroma de una flor ni cierres los ojos a la repetida(…)

Se nos vino el llanto

Se nos vino el llanto

Julio C. Palencia Se nos vino el llanto y no supimos que hacer. Se nos llenaron de humedad los ojos, saladas las manos y la boca cayó la oscuridad en nuestros pasos previos. Se nos vino el llanto incontenible la razón nublada hasta la médula tuvimos vergüenza de vernos a los ojos sin el sueño(…)

Ojos cerrados

Ojos cerrados

Julio C. Palencia Nunca vio un gato negro en los tejados y ninguna paloma fue blanca ante sus ojos ni fue el cielo azul o gris de una tarde cualquiera el que lo dejó ciego. Se quedó ciego por voluntad propia. Se negó para siempre a abrir los ojos ante la pesadilla y permaneció en(…)

Amor y desamor

Amor y desamor

Julio C. Palencia No vaya a ser yo un animal huraño y solitario, sin recuerdos ni querencias. Quiero memoria de palabra y rostro, huella de amor o desamor.

La mosca educada

La mosca educada

Julio C. Palencia Educada, la mosca. Se posaba en la cuchara, nunca directo en la comida, y al aparearse debía ser a medio vuelo, nunca a vuelo completo.

Mudarnos de planeta

Mudarnos de planeta

Julio C. Palencia Lo solitario no nos va, buscamos el pan compartido el amor a tiempo la calidez de una sonrisa. Todo eso se nos da bien… y todo eso queda cada vez más lejos. El amor si llega lo hace a destiempo desde hace mucho nos colgamos un gesto triste o agresivo y no(…)

Golondrinas

Golondrinas

Julio C. Palencia En la frontera de las nubes dibuja cuando quiere golondrinas el sol.