Hombre con cigarro

Hombre con cigarro

Julio C. Palencia Se pasea parsimonioso por la calle la cabeza inclinada como buscando algo hace años perdido con un grueso abrigo que le llega hasta el suelo. Su cabello largo desordenado se organiza en rastas que no esconden la grasa y la suciedad entre sus hebras. La vista siempre hacia abajo el rostro de(…)

Animal furtivo

Animal furtivo

Julio C. Palencia Recógete sopesa tus palabras. No porque tengas buena letra firmes un desfile de palabras huecas. La buena redacción la ortografía y las buenas costumbres no sirven para nada si el costal que eres sólo exuda excremento. Nunca pases por alto el aroma de una flor ni cierres los ojos a la repetida(…)

Se nos vino el llanto

Se nos vino el llanto

Julio C. Palencia Se nos vino el llanto y no supimos que hacer. Se nos llenaron de humedad los ojos, saladas las manos y la boca cayó la oscuridad en nuestros pasos previos. Se nos vino el llanto incontenible la razón nublada hasta la médula tuvimos vergüenza de vernos a los ojos sin el sueño(…)

Ojos cerrados

Ojos cerrados

Julio C. Palencia Nunca vio un gato negro en los tejados y ninguna paloma fue blanca ante sus ojos ni fue el cielo azul o gris de una tarde cualquiera el que lo dejó ciego. Se quedó ciego por voluntad propia. Se negó para siempre a abrir los ojos ante la pesadilla y permaneció en(…)

Amor y desamor

Amor y desamor

Julio C. Palencia No vaya a ser yo un animal huraño y solitario, sin recuerdos ni querencias. Quiero memoria de palabra y rostro, huella de amor o desamor.

La mosca educada

La mosca educada

Julio C. Palencia Educada, la mosca. Se posaba en la cuchara, nunca directo en la comida, y al aparearse debía ser a medio vuelo, nunca a vuelo completo.

Mudarnos de planeta

Mudarnos de planeta

Julio C. Palencia Lo solitario no nos va, buscamos el pan compartido el amor a tiempo la calidez de una sonrisa. Todo eso se nos da bien… y todo eso queda cada vez más lejos. El amor si llega lo hace a destiempo desde hace mucho nos colgamos un gesto triste o agresivo y no(…)

Golondrinas

Golondrinas

Julio C. Palencia En la frontera de las nubes dibuja cuando quiere golondrinas el sol.  

La Virginia

La Virginia

Julio C. Palencia Le llamaban La Virginia y de una manera u otra siempre encontrabas cobijo entre sus muslos. Nunca se supo nadie comentó que dijera no a una solicitud de amor a una propuesta sin palabras proveniente de un rostro impaciente o un gesto necesitado. Era un refugio seguro, La Virginia, y no era puta.(…)

Se ha vuelto viejo mi padre

Se ha vuelto viejo mi padre

Julio C. Palencia Se ha vuelto viejo mi padre. A sus 85 años busca y rebusca el libro de gramática francesa que le permita saludar apropiadamente en la calle, el restaurant y el autobús. Vuelve a preguntar si el noticiero matutino tiene sección de noticias locales algo que le permita saber la condición del país(…)