Julio C. Palencia

Recógete
sopesa tus palabras.
No porque tengas buena letra
firmes un desfile de palabras huecas.
La buena redacción
la ortografía y las buenas costumbres
no sirven para nada
si el costal que eres
sólo exuda excremento.
Nunca pases por alto
el aroma de una flor
ni cierres los ojos
a la repetida luz
de cada día irrepetible.
La felicidad, animal furtivo, se agazapa
en la rutina.